En memoria de mis cuatro abuelos
I
Mañana y tarde
comen las torcacitas
trozos de sueños.
II
La misma flama
que enciende el cigarrillo
quema el olvido.
III
(Y un) jinete parte
a la hora en que el girasol
(sus) pestañas abre.
IV
El muerto vuelve
más elegante que el
vivo que marcha.