martes, 3 de febrero de 2015

Casablanca (o de la profecía) [Poema]



No he podido
volver a redactar
los "                       "
desde que te vi salir del templo;
llevabas el infierno hidromarina
tan casi-piel
que parecía tu piel.

Sobre esa capa delgada
-que pude haber rasgado
como pintura sobre el agua-
cascadura de tamarindo.

En las manos,
panal de mariposas,
  santuario de avispas.

En el medio oriente,
en tu desierto,
en la ciudad quebrada
-a las afueras de tus piernas feldespato-
miré la pupila de Dios
y él me miró,
y luego te vi:

Ibas
con tu sonrisa-cordillera,
tan aroma baxío,
tan un-tercio-de-los-Arcos
tan besos de tejocotl.

Era la noche de
Santa Rita,
a las afueras de la catedral
los muchachos danzaban.
   Belén Jiuatsï,
una niña-azúcar-mascabada,
comerciante de astillas de cruz,
fue el única alma
que atestigüó el proceso:

Yo te miraba, tú me mirabas
caminábamos en espiral

Ni una gota de lluvia,
ni tan sólo una nube,
pero soplaban los tambores
su cántico líquido-azufre.

¿quién eras tú,
que bajaste de los desiertos
sahumada de mirra?
¿quién eras tú,
confundida
entre arenas mediterráneas?
¿quién eras tú
obelisco
erosionado
por el viento bélico
del norte?

eras verdad absoluta,
eras espina enterrada
sobre la frente del pescador,
eras estrella de David,
remolino sincrético,
personificación de la virgen.

Sigues siendo
mi profecía sin cumplir...
con una sola como tú
a mi lado
colonizaría el desierto entero.







lunes, 3 de febrero de 2014

Jasón y los hermeneutas [Narrativa]

«y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. » Jn. 8:32

A Lucero
Sucedió con una frasecita, dos renglones, una canción. Mirabas con sigilo las páginas, oías las pistas, la encontraste siempre. Leer te satisfacía de igual manera que curaba tu sed por el conocimiento – palabras trilladas - decía tu mentor, pero ¿quién era él para cuestionar tu sed? Él mismo había hablado de la bibliofagia, de su necesidad por devorar tomos completos de libros con la mirada antes de quedarse ciego.
El oráculo fue claro: tu búsqueda inició junto con tu necesidad de interpretar lo leído. Jasón, le hiciste entender a la chica que por más que lo evitara, ya existía un antagonismo legendario entre tu homónimo, el otro Jasón y tú (¿O tú eras El otro?). Y aunque la chica no se viera a sí misma como un premio, como un obsequio, como una meta, tú no descansarías, no hallarías refugio en otro sitio que no fuese sus brazos. Terco ambulante, Jasón de los desiertos.
La amaste, la amaste de tal forma que tu reino prometido, que tus confines y posesiones se fueron fragmentando una tras otra en el segundo nivel. Ella entonces, confundida entre tú y el otro Jasón, eligió con el movimiento de diástole, con los latidos al cerrar los ojos y ver a su diestra un Jasón justo, cercano, solemne; más parecido a los antiguos dioses, en la era mítica, lleno de gracia, con su necesidad de respuestas y revelaciones; teniéndote a ti a su siniestra, Jasón injusto, alejado, fall from grace; más cercano a los hombres, a los intérpretes de los textos canónicos, de los papiros, tú, poeta, tú, intermediario, con tu necesidad de entender las cosas. Se dieron las cosas, Jasón, todo ocurrió. (Falacia sería decir que la teología estuvo de su lado y la hermenéutica del tuyo).
            La idea de equivocarse, de caer en las ramas de una mala decisión, la llevaron a elegir el camino “bueno” y tomó ese rumbo, no sé si falso o auténtico, Jasón. Huyeron a Corinto ¿Recuerdas la carta de San Pablo?, esa que tanto releías porque al final de cada lectura arrojabas las hojas y te jalabas el cabello diciendo – ¡Hay algo más, algo que no he visto!
 Te quedaste perdido, pues, en libros, descubriendo aquellos mensajes cifrados, aquello oculto que revelarías, el fuego o el maíz que robarías de los Campos Elíseos del cielo para dárselo no al hombre, no al humano, sino a ella, únicamente ella, junto con un mechón de tu pelo, en bandeja de papel. Dios alumbra a los que leen quitando la cáscara de las palabras.
La encontrarías en todo texto, en toda travesía, en Cantar de Cantares, en las epístolas; Pisones, Corintios. Su nombre aparecería siempre, removiendo el sentido inicial de los textos, Jasón. Y así acudirías a una empresa abundante, a un viaje absoluto, una búsqueda por conocer, por desenmascarar con tesis el tronco torcido que brotó por el hambre de oro. Y aunque ese antagonismo entre tú y el otro Jasón, el victorioso, esté implícito en el discurso de la historia, aunque, sin proponérselo, ustedes dos ocupen una jamás-pasada-de-moda batalla entre el bien y el mal, aunque la tómbola del tiempo destaque sus nombres entre un sinfín de esferitas, la capacidad de sonreír, de encontrarse ella en una plenitud no mesurable, la hallará prescindiendo de ustedes. Porque vive en la luz, en la salud.
Has convocado a un llamado, los hermeneutas acudieron y te auxiliaron, para que no vayas solo, para que no anduvieses desprotegido. Quizás, Jasón de los desiertos, muy pronto te des cuenta que no todo texto es palimpsesto, que la historia se repite, a veces, pero ésta es la tuya, y tus decisiones no son las de aquellos sabios de la antigüedad. Jasón, sé que la encontrarás, ya no en libros ni códigos herméticos, la hallarás en carne y hueso, finalmente sonriendo, reposando en esa tregua eterna, y con razón, estarás feliz. La encontrarás, porque ella soy yo, y porque yo estoy aquí viéndote de lejos, dialogando entre líneas, en esa sutil y amorosa relación que sólo puede entenderse entre un poema y su lector. Eso es normal, no te asustes si la ves por todos lados, significa que vive en ti, que forma parte de ti, significa que la extrañas y que sabe que la buscas.

martes, 14 de enero de 2014

Dramaquiladora [Poema]

Fotografía: Marcia Santos 2013  (Link en la imagen)
Dramaquiladora
“Hacemos camisas, pantalones y maquilamos ilusiones...
Nuestras aspiraciones son trabajar, trabajar, trabajar.
Aquí te puedes morir más no te puedes enfermar.”
Cumbia La Maquilera

Duerme ciudad
duerme anhelo
                Duerme
    tiempo
en el
desfiladero
que se hace
con el fluido de las llantas
de camiones chatarras
(once upon a time
they were
schoolbuses
on the other side of
the river).
Ahora transportan
fantasmas,
y erosionan el suelo
con su paso a triple turno.
(Aunque los repinten
They´re still full of herrumbre)
Quince pinches horas
repitiendo el mismo movimiento:
sostener, ensamblar, soltar.
La cinta transportadora sólo se detiene
para que cambie la mano y no la acción.
Es una copa amarga de martirio
que provoca agruras
con sabor a mexican pesos
Lo beben, ellas, ellos,
lo beben porque no hay de otra.
(It doesn´t matter if you come
From Veracruz
Or Las Torres, no importa).
Pero si al final de la jornada
a ellas, a ellos,
tal vez les toca la muerte…
No reniegues,
Virgen de los desiertos…

                Y apártales de ese cáliz.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Sax a las 11 p.m en Querétaro


"Una música lenta y azul 
recargada en la tibia quimera 

despidiendo un anhelo que va en autobús."

Azul-  Real de Catorce

Agreste, el hombre, bebía un café expresso cortado cuando a su diestra, renegaban yendo y viniendo cientos de pasajeros procedentes de todos los puntos cardinales, estar y a la vez no estar. Nadie, absolutamente nadie en la amarillezca terminal B conocía su pasado ni su futuro, tampoco importaba mucho. Raspones en el empeine del zapato, quizás por rocas, quizás asfalto. 
El equipaje, siendo cuidado por un muchacho con jersey de Gallos Blancos, su sax, dentro del estuche recargado en su pie izquierdo.
Aquel hombre destacaba entre los numerosos rostros infames, preocupados, alegres, tristes, entre ese remolino de extraños. Las cajeras lo miran, aquel cachorro dentro de una jaula lo mira, el intendente de zona lo mira... todos lo ven y él yace, imperecedero, solo mirando al suelo; café a medio tomar reposando en la mesa.
¿De qué huye? ¿escapa de algo? ¿cierra algo? ¿se irá o volverá? Mientras todas las interrogantes en el aire se polimerizan con el timbre genérico de la operadora que anuncia la siguiente salida a un lugar muy lejos, donde el desierto gobierna.
Pasan los minutos como queso rayado, como una manzana oxidándose después de una mordida y el hombre se pone de pie. Sin mirar a un punto en específico, se dirige a la salida y prende un cigarrillo, mira al reloj, guarda su mano en el bolsillo del saco. No leyó la hora en su primer intento, vuelve a sacar la mano. Son las once. 
¿espera a alguien? ¿se irá solo?
Enfrente un vigilante sopla el silbato y un descapotable rojizo avanza. Es raro ver descapotables abiertos con este frío, a estas horas.
Querétaro está más vivo que siempre, la luna no es tocada por ninguna nube. El hombre, sin exhalar todo el humo de la quinta o sexta bocanada, saca el saxofón de su féretro instrumental, de su cama a prueba de golpes y se pone a tocar. La cantidad de extraños de momento lo ignoran hasta que ese pequeño instante rompe la noche, la arruga como partituras en un papel. Termina su pieza y un niño aplaude. El hombre regresa a la central, recupera su equipaje y por primera vez en la noche, sonríe... ¿será auténtica la sonrisa? ¿será una máscara alegre cubriendo llanto y nostalgia? 
Pasa el umbral para viajeros, pero se detiene antes de cruzar la línea, mira hacia atrás; nadie lo espera, nadie lo despide. La sonrisa se borra, el camión aguarda, en cualquier momento lo abordará, creo que tendrá tiempo de otro cigarrillo, pero no de otra pieza.
Si alguien hubo, que fuera a despedirlo, si alguien quizás iba a llegar esa noche antes de su partida; si un beso, un último beso, estuvo acaso pendiente, todo se quedará esperando allí, donde la música de sax sigue dando vueltas junto al flujo vehicular. Todas las despedidas son tristes, lo juro, pero al ver a ese hombre, puedo asegurar que las peores despedidas son las que no se concretan.
Una larga fila de peatones se amontona en la talud de taxis, a todos los esperan  en casa, a todos los sigue un recuerdo... ojalá alguien espere a ese hombre como él tanto esperó a alguien.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Poet-trampa (poema)

                                                                                       
     
"Definitivamente, estamos en el mundo:
la verdadera vida no está ausente." 
                                            F.Ortega

Fines de semana de tres días
                interminables
que corren lerdos como si el tiempo
fuese un globo de hielo
un globo de hielo con helio
derritiéndose hasta explotar.

La tarde del domingo,
que es cereza del pastel,
pasa fugaz. Los platos sucios y el polvo
pigmentan el cenicero,
hacen campo semántico con el olvido,

Y del techo caen por la gotera
lagrimitas de cielo regiomontano
justo encima de la pila de libros
que no hallaron asilo político
en la exclusiva embajada de textos predilectos.

¿Cómo explicarme a mí y a los míos
que el color de mi barba es natural
                (bermeja, cobriza,
                               inestable)
y que si no he dormido en seis días
no ha sido por insomnio o estrés,
sino por pésimos hábitos de pesadilla?

 Ya no quiero trampas de agua estancada,
quiero pisar arena
ya sea de playa, ya sea desierto.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Storyboard [Poema]

"Estoy solo y no hay nadie en el espejo" 
Borges

Soledad no es lanzarse al abismo del quebranto
releyendo repetidas veces
cartas, notas y paredes

ni es vomitar sollozos,
mientras barajeas fotografías
de una época en que fuiste feliz.

Soledad no es, con un repudio bipolar,
cortarte el cabello tú mismo
entre dos espejos,

tampoco es tener dos tercios de vacío
en la cama,
ni encontrar el anillo que olvidó en tus cobijas
hace meses y
que desde entonces llevas en tu bolsillo.

Soledad no es intentar rehacer tu vida
pagando un sólo pasaje
ni sentarse en el último asiento libre del camión.

Soledad;
estornudar a medianoche
y que nadie responda "salud".
Algo tan simple como el eco de un achú
que te recuerde que ella no está,
atorando así en tu garganta
el más trasparente "gracias".

sábado, 7 de septiembre de 2013

Bagatela [Poema]



Sucede que me canso de ser hombre.
Pablo Neruda

El Cerro de la Silla
se está quedando calvo
(como yo);
Él lleva nubes en la cresta,
yo boina negra en la sesera.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Calvicie prematura [poema]



Dedicado a C.
Seré breve y poco grosero,
ésto lo hago por ella;
Mientras tú buscaste reconquistarla cada día,
yo reinventé nuestra relación en cada respiro
añadiendo letras a su corazón-sonrisa-diccionario.
Cuando tú buscabas compartir sus ideales y convicciones,
ella y yo comprobamos sistemáticamente la ley de los polos opuestos,
reformulamos el principio de caos,
demostramos que ningún agua apagó al amor
dimos vida al Acueducto.

Mientras tú me viste como una amenaza,
creyéndote mejor que nadie tus mentiras
de un solemne plan de vida,
yo respeté su pasado y decoré su presente…

Tú tendrás mejor cabello, mejores ojos y quizás tus labios la besaron primero,
                  pero yo con calvicie prematura y enfermedades crónicas, 
                                                                  Con miedos, defectos, pesadillas… 
Supe amarla mejor.
(Los moretones brotan junto a los árboles de la verdad)
Colega, estuve en desventaja:
su familia te extrañaba, 
sus mascotas te extrañaban, 
   Tu nombre hizo eco ocasionalmente
De un lado…
…A otro,
te metiste tanto en su vida que esto me impidió el paso,
aún así no me molesté:
ella me amó,
mi cabello se cae
y tú no me dueles.

Compañero mío, eres perfecto, te admiro por eso, 
le has dado tanto y le enseñaste tanto
  de maneras que ni yo mejoraría…
Sin embargo ella habló.
Qué más quisiera
que hacer apología a la ausencia (como acostumbro)
pero, amigo...
  ella no es un trofeo
  tú no ganaste nada. (la tienes, sí, pero no ganaste nada)
Vacía es la vida de quienes confunden pertenencia con reciprocidad.

De alguna maldita/bendita forma, sigo presente...
Eres escalera eléctrica en su vida, yo sendero que lleva al monolito,
  y aunque al final del ocaso ella esté contigo,
    sus labios estamparán nuestra época
        por muchos siglos más
      y tú no lo podrás borrar.

martes, 13 de agosto de 2013

Ultimátum [poema]



Te entrego estos versos de fuego
donde eres luz 
entre un millón de oscuridades.
J.L. Landó

Te sentirás falsa cuando
le dediques aquella canción
que descubrimos
esa tarde en el parque.
                         ... nuestro parque
                               (our love story blues).

Recordarás mi sonrisa
y soltarás lágrimas.
                            (tus lágrimas:
                                  ópalos brillantes
                                  que derramaste
                                  al conocernos
                                      extrañarnos
                                      despedirnos
                                  pero jamás
                                  al atacarnos).
Él te juzgará
cuando se dé cuenta y
lleno de rabia
ha de lanzar dardos hirientes,
culpar a terceros...
te ha de mostrar su verdadero rostro...
     yo no quiero ese tormento para ti.

Pero si este andar es lo que es;
círculo y tándem,
desarraigo y frenesí:
te perderás en ti
para volver a mí.

sábado, 27 de julio de 2013

Giraluna [Poema]



Soy el girasol más ingenuo,
el más aferrado,
el menos hermético,
el más enamorado.

Por el hecho de no seguir al sol
como los demás girasoles,
los botánicos y bohemios
han de nombrarme Giraluna.

Díganme egoísta
pero quiero ser el único
de mi especie
que por las noches te mire a ti.

Ese lobo celoso
me rasgó mientras dormía,
mi herida sangra, él disfruta
y todavía te aúlla,
te ruega,
recupera tu amor cuando quiere.
(No puedo competir contra él).

A los mares dominas a voluntad.
Gobiernas tú en mi firmamento,
me haces falta desde la raíz.

Y yo, en silencio,
conociendo cada una de tus fases...
te he de mirar 
hasta el fin de mi corta vida.
Porque broté por ti
                                 por ti me iré.

No me ves desde lo alto, lo sé
pero te digo que te quiero.

jueves, 18 de julio de 2013

Cactus [Poema]



No deberían existir fronteras en el desierto
ni otra línea
sino la que marca
     El Sol
cuando amanece
    El Sol
cuando anochece
    y La Luna,
centinela,
patrona de los inmigrantes,
guiando a los perdidos
hacia un paraíso engañoso.
Sin embargo alguien colocó muros metálicos
para que California/
                                  Arizona/
                                                 Nuevo México/
                                                                         Texas/
sigan conservando su paz sepulcral
cual espejismo roto.
Los cactus son testigos mudos,
no tiritan...
se defienden.

(Pero el desierto huele a fragancia muerte).

lunes, 3 de junio de 2013

Casa de la mañana (Poema)


"Me has robado el corazón
con una sola de tus miradas "
Cantar de los cantares 4:9

 
Me enseñó el amor-nostalgia
y la finalidad de un rezo,
el sabor de las estrellas
y de un beso con expresso.
 
Comprendí el amar a alguien
con diligencia y cariño fijo,
apaciguó mis malestares
y mi pensamiento canijo.
 
Recuperé mis sonrisa
cuando volvimos a vernos,
 y de un modo inexplicable
juro que fuimos eternos.
 
Mirar al cielo cada mañana,
esperando algún lucero
para entonces susurrarle:
“Vuelve, vuelve, que muero.”

lunes, 25 de febrero de 2013

Onirismo [Poema]


"Me gustas más cuando te sueño... Entonces hago de ti lo que quiero."
J. Rulfo

I
El sueño que me has quitado
con tus labios lo has de saldar.

II
Fraude es el hecho de que
mi mente irradie pesadillas,
colores y texturas complejas,
viajes por el mundo y más excentricidades...
pero justo en el punto exacto
en que mi cariño te recuerda,
apenas preciso tu forma
y algún ruido me despierta.

III
Me fascina soñarte en blanco y negro... 
luego atinar el tinte en tu labial.

IV
A veces me convierto en ciego
y me leo la vida entera
en el braille de tus mallas.

V
Desvanécete en mis sueños, mujer.
De nada me sirve si duermo
y no estás a mi lado.
Te necesito 
entera...
anda... ¡hazte real!

lunes, 14 de enero de 2013

La ciudad de los templos [Narrativa]



Je ferai un domaine
Où l’amour sera roi
Où l’amour sera loi
Où tu seras reine
J.B
Todo es tan complejo y suave en la ciudad de los templos, plazas públicas donde los pasos se aligeran, donde la voz de los que las cruzan, recaen en sus baldosas con diligencia sublime. Demasiado pronto es todo esto para mí. Las miradas nos ven, y sus opiniones convergen, cortan como cuchillos, nos irradian un calor y una vibra negruzca, amor mío.
    En esta ciudad nada es fijo, todo es cambio, todo lo es conversión. Sus murallas son pintadas varias veces, sus colores cambian y rocíos vivaces de tintes recaen vandálicos y furiosos por sus bloques. Las nubes así se aglutinan como se desvanecen, de un momento a otro el sol nos baña, luego la noche, luego el silencio y así sucesivamente.
Damos algunos pasos, subimos por una calleja; a nuestra diestra pasa una alemana con su bicicleta, divisamos a un niño regordete jugando con un carrito de juguete, entonces nos detenemos y nos miramos con una complicidad y un deseo tan trasparentes que en éstos podría nacer el sucesor de nuestras memorias. Tan bello nos miramos, que con dicha substancia Dios podría limpiar los grafitis y pulir los monolitos.
Y es que, amor mío, en la ciudad de los templos las campanadas suenan casi siempre, pero el sonido no es molesto, llega uno a acostumbrarse tan rápido que en un momento, aquel repique se vuelve tan natural como el canto de los pajaritos. Subimos por aquel callejón y ves a mi fantasma sentado, aquel que fui hace un tiempo, sonríes porque ahora me tienes en tus manos e inmediatamente el escueto espectro de lo que fui se vuelve tangible. Nuestras manos están enredadas, vamos trotando a modo de cadetes, no sé hacia dónde vamos, o en qué punto nuestros pasos nos llevan más allá de este bello orbe.
Amor mío, esta noche que no duermas a mi lado cruzarán mil imágenes tu mente, en tus pensamientos se hallará un licuado de memorias, algunas débiles, otras desgarrantes, tu vida, tus problemas, las situaciones de aquellos que habitaron antes que tú; debe ser complicado, amor mío, ser la princesa de la ciudad de los templos, ser la elegida no para gobernar a aquellos, tus sirvientes, sino para regir y cargar su peso, cargar el dolor y la nostalgia, portar con el sufrimiento y balancearlo, balancear y  velar por los sueños de aquellos que como yo, reposan o reposaron en tu pecho, durmieron en tus brazos, murieron en tu piel.
Princesa: aunque esta noche cruces aquel abismo de disertaciones, aunque la noche y los momentos turbios tengas que cargarlos para así purificar todo el sitio, aunque no duermas a mi lado, te aseguro que estaré contigo, podrás escuchar mi latido, podrás recibir mis besos si abres dos centímetros la ventana, llegarán como mariposas o luciérnagas y se refugiarán en tu cabello, y entre aquel convoy de malas ideas, y dolores, entre todo aquel sufrimiento, aquellos besos alados que te he de mandar, neutralizarán tu dolor y lo harán nuestro.
Todos sufren poco o mucho en estos dominios, pero sufrimos más nosotros, sufrimos y disfrutamos tanto nosotros, porque los demás no pueden entender nuestro amor.
(Ellos no pueden entender que te necesito conmigo, que te deseo a mi lado, que la electricidad de entre nudillos que gestamos se vuelve un motor importante para nuestra vida) ¿Qué saben ellos del amor, carajo, y también qué saben las callejas del amor?
 Los ojos de los que habitan la ciudad de los templos nos recortarán, sus navajas visuales nos han de tallar la suela de los zapatos.
Ciudad de los templos, ciudad de los tiempos, de la temple y la quintaesencia, de aquello que somos tú yo, templo, templo, tempestad. Ciudad de dominios y caminos laberínticos donde habremos de andar a paso veloz. Luminosa calma, escucho que viene, mujer, porque al menos las nubes se han de acostumbrar a mirarme contigo, porque al menos el sol, porque al menos las estrellas, porque al menos la naturaleza, amor mío, después de una corta estancia darán por hecho y aceptarán finalmente mi victoria entre tu cuello, y nuestros abrazos se camuflarán entre el repique de templos, las lágrimas de los ríos y tu reflejo junto al mío en cualquier espejo de entre sus calles.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Conejo en la luna [Narrativa]


A Lú
Se enredó las manos lentamente con esa cabellera oscura, habitó en su cuerpo mucho tiempo y en instantes de reposar en su seno, pasaba a una sublime caricia en el hombro, luego un ventarrón entre pieles. Hubo un momento entre la noche- cuando sus pupilas acabaron de dilatarse- que sus ojos se vieron fijamente y puedo asegurar con franqueza que se perdieron gran rato en alguna llanura más allá del entendimiento.
            Tocó su cuerpo lentamente, usó dos de sus dedos para caminar, trotar con benevolencia desde la llanura hasta el litoral, escalar y yacer, una y otra y otra vez.
Abraham era ya un conejo en la luna, formado de cráteres que se subordinaban lentamente a toda su plenitud, que se resbalaban en su vientre y allí formaba figuritas. La culpa de todo esto la tuvo el destino, inanimado insurgente, telonero de dramas en tres actos, barrendero de piezas de rompecabezas, la culpa y el mérito lo son enteros de él. Conejo en la luna, no sé de cierto cómo fue que llegaste hasta allá, cómo fue que te impregnaste mansamente entre los bordes de aquella, Deidad, regidora de mares y espacios.
Ella, escapista, satélite natural brillante, no quería tal placer ni tal tormento, ella sólo fue una víctima y una victoriosa de semejantes circunstancias, la culpa y el mérito lo son del destino.
            Se vieron por primera vez en esa rueda musical, sus ojos coincidieron casi de igual manera en que después viajarían unidos a la llanura del amor, radiante pasajero haciendo eclipse con ella.
Él, trapecista a la deriva, mixtura de semi-dioses y mendigos, creyendo que se encontraría reflejado en el agua, sabiendo que se hallaría finalmente reflejado en la luna. Abraham, conejo en la luna, caíste fulminado ante tales encantos, te convertiste en viajero celeste, encadenándote poco a poco a los luceros que pernoctan en el espacio-tiempo.
Judit, te volviste una luna, inmenso astro a pocos pasos y parpadeos.
Y fue en ese tiempo, que permanecieron girando, tal en cual, uno en tal, más mil veces a través del firmamento. Abraham, te convertiste en conejo de luna en el primer instante en que tus ojos la vieron, y entonces no hubo final.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Ideario - Francisco M. Ortega Palomares [Translation]

(El siguiente poema es una traducción del poema "Ideario *" está extraído del Poemario Cuenta Atrás de Francisco M. Ortega Palomares. Agradezco infinitamente al autor por brindarme la oportunidad para difundir su obra)

(The following poem is a translation of the poem "Ideario *" and is extracted from the book of poems Cuenta Atrás, of Francisco M. Ortega Palomares. I apreciate deeply Francisco, for giving me the chance to make this translation possible.)


IDEARIO


Me da vértigo el punto muerto
y la marcha atrás,
vivir en los atascos,
los frenos automáticos y el olor a 
gasoil.]
Me angustia el cruce de miradas
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me da pena la vida, los cambios de 
sentido,]
las señales de stop y los pasos
 perdidos.]
Me agobian las medianas,
las frases que están hechas,
los que nunca saludan y los malos 
profetas.]


Me fatigan los dioses bajados del 
Olimpo]
a conquistar la Tierra
y los necios de espíritu.
Me entristecen quienes me venden 
clines]
en los pasos de cebra,
los que enferman de cáncer
y los que sólo son simples marionetas.



Me aplasta la hermosura
de los cuerpos perfectos,
las sirenas que ululan en las noches
 de fiesta,]
los códigos de barras,
el baile de etiquetas.
Me arruinan las prisas y las faltas de 
estilo,]
el paso obligatorio, las tardes de 
domingo]
y hasta la línea recta.
Me enervan los que no tienen dudas
y aquellos que se aferran
a sus ideales sobre los de cualquiera.
Me cansa tanto tráfico
y tanto sinsentido,
parado frente al mar mientras que el 
mundo gira.]



Francisco M. Ortega Palomares



*Por motivos de estética y equivalencia, he decidido no traducir el título del poema. 
IDEARIO (Translation)


I feel dizzy cause the dead point,
and going backwards,
living in the blockages,
automatic brakes, and the smell of 
gasoil.]
I am anguished by an exchange of 
glances,]
the words’ double ways
and the obscene wink of traffic lights.
I feel sorrow for life, and directions 
changing,]
stop signs and lost steps.
I am overwhelmed by the medians
phrases made up already,
those who never salute and false 
prophets.] 

I'm exhausted of gods descending 
from Olympus]
to conquer the earth
and those with stubborn spirit.
I'm saddened by those who sell 
me kleenex]
at the zebra’s crossings,
those who get cancer,
and those who are just simple puppets.




I'm blasted by the beauty
of perfect bodies,
sirens ululating in party nights,
barcodes,
the dance of the labels.
It ruin me the rush and the lack of
 style,]
mandatory crossings, sunday’s 
afternoon]
and even the straight line.

I get insane with those that are 
doubtless]
and those who hold
their ideals over anyone else
I'm tired of so much traffic
and so much nonsense,
standing up in front of the sea while 
the world spin.]





*  Due to aesthetic and equivalency reasons, I decided not to translate the title of this poem.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Impetración [poema]


"Si te apareces no quiero que signifiques cosas
Ven tú y nada más."
Jehú Coronado López
Tú que sabes,
tú que tienes los medios y el don...
cúrame el alma.

Atiende con sigilo los estragos de tanto barco encallado,
Baja de los cielos y con determinación
evalúa cada grieta en este pecho 
y luego sáname.

(Sé que es soberio pedirlo...
y no obstante lo suplico)

Tú que tienes la autenticidad y las alas... 
termina con mi martirio
con tu magia vigorizante.


Tú que puedes, curandera, guarécelo todo...

Aquí está mi sentimiento varado,
aquí se encuentra mi canción para morir, 
aquí yace mi recuerdo y mi necesidad de cada día
hela aquí también, mi ilusión, mi desengaño...


Tú que puedes, ten mi cuerpo, sálvalo, acéndralo, medícalo de ti.

jueves, 25 de octubre de 2012

El ausente (Hoja de papel II) [Poema]



 “Estoy más cómodo en tu cuerpo que en el mío.”
José Eugenio Sánchez
Punto, coma, comámonos
Prosa, roza, rocémonos;
Mi guión, tu paréntesis,
            Mi hallazgo baldío,
tu génesis denso,
…nuestro desvarío.
Beso, verso, besémonos…
Me corro, me corriges, corrijámonos…
Te ensayo, me soslayas, subrayémonos…
Eres libro, abro el lomo… ¡te tomo!
ya no escucho y cito- En este momento te necesito-
Mujer, no te encuentro, no he de hallarte más que en verba;
Eterno plenilunio de palabras que el intelecto acerva.
Mi refugio parrafal, mi cenit, mi serpentina…
mujer de letra y hueso, carne y verso... de tilde en ruina.
Tu corazón en mi ausencia es grave,
            Mi recuerdo se agudiza…
Vuelve a mí, mujer-prosa… sin-a-le-fa y sin pri-sa.
           

(Este texto se terminó de imprimir
un día sábado cualquiera,
en tu espalda)
 

sábado, 25 de agosto de 2012

Extravío [poema]



"No one is freeeven the birds are chained to the sky."

Bob Dylan


(I)
De perderte o que me pierdas, prefiero que nos perdamos juntos.


(II)

Estoy disipado,
necio, infame, rebelde,
colérico y odioso de mí mismo...
       la raíz de todo esto tiene sentido: No te tengo a mi lado.

(III)

Un día cualquiera, caminé hacia ninguna dirección,
cuaderno en mano, pensando en ti.
-Calle Exilio #0302- 
quiero escribir una rima estúpida e ingeniosa a la vez:
yo añorante como Dante, 
tú infeliz como Beatriz.

(IV)

Me detuve en un parque
y nos vi reflejados entre las hojas caídas;
desertores por consecuencia,
amantes por sincronía,
dos sustancias -óleo y letra-
extraviadas en sus instintos
jugando hopscotch con el amor.

(V)

En la constelación de tus lunares todo indica
que si quiero recuperarte debo tomar la siguiente vuelta en "u".

lunes, 6 de agosto de 2012

Como en un parpadeo [Poema]



Cerrar, por tanto, los ojos;
imaginarse solo 
            sentirse perdido
  creerse acabado…
llorar tremendamente.
Nebulosidad incesante,
delirio aparente,
en el abismo del miedo
            estrechar la mano
                                   del alifafe.

Abrir - por consecuencia-
            con sutileza la vista,
saberse pues, intacto
entender que no ha pasado nada…
y el tiempo de suplicio
haberlo barrido,
efímero

                 
  como en un                       parpadeo.


En                                           -reír.
ton                              son-
 ces, y sólo entonces